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Análisis de las 10 conclusiones extraídas por Bloomberg en el New Energy Outlook (NEO) 2019

LA COMPAÑÍA ESTADOUNIDENSE ACTUALIZA SU VISIÓN DEL FUTURO DE LA ENERGÍA CON NUEVOS ESCENARIOS Y NOSOTROS COMPARTIMOS NUESTRA VISIÓN SOBRE ELLOS.

 

Bloomberg ha publicado recientemente las últimas conclusiones del New Energy Outlook (NEO) de 2019, un estudio en el que analiza el sistema eléctrico mundial combinando la experiencia de más de 65 especialistas en el mercado y la tecnología de 12 países, para ofrecer una visión única del futuro del sector. Estas son sus principales conclusiones y nuestra visión:

  1. El viento y la energía solar representarán casi el 50% de la electricidad mundial en 2050 – «25% cada uno».

    Esto será posible, no sólo gracias al aumento de potencia renovable instalada, sino también al detrimento del carbón, petróleo y nuclear.

 

  1. El incremento de la capacidad de generación de 12TW requiere una inversión de unos 13,3 billones de dólares hasta el año 2050, destinando el 77% en energías renovables.
    La economía se está electrificando cada vez más. En 2018 había unos 8 TWh de capacidad instalada, de la cual 1 TWh era renovable (sin hidro). La capacidad instalada tendría que aumentar una media de un 3% anual para llegar a 20 TW en 2020. La capacidad renovable tendría que aumentar una media de un 7,5% al año hasta 2050 para llegar a 9-10 TW.

 

  1. Europa se “descarboniza” en más territorios y más rápido. La China del carbón y los Estados Unidos del gas, se ponen al día.

    Europa es la primera región que empezó a incentivar la descarbonización y será la que llegue a mayores niveles, junto con Australia. La India y China, economías emergentes, aumentarán rápido su descarbonización. Lo que indica que las renovables seguramente sean la alternativa más económica, si un país o región no tiene gas. Mientras que EEUU se queda a la cola, muy condicionado por sus elevadas reservas de gas.

 

  1. El viento y la energía solar son las alternativas más baratas en más de dos tercios del planeta. Para el año 2030, la demanda de carbón y gas se ve reducida en casi todo el mundo.

    La energía solar fotovoltaica ha reducido sus costes en más de un 85% desde el año 2010 y ya es la tecnología más competitiva en muchas partes del mundo, principalmente en latitudes próximas a los trópicos. En otras lo es la eólica. Normalmente en latitudes por encima del paralelo 50º, los sistemas de almacenamiento de energía eléctrica también han reducido sus costes en más de un 85% desde el año 2010 (y lo que les queda…) y empiezan a ser competitivos en muchas regiones con un sistema eléctrico pequeño y/o débil.

 

  1. Las decisiones de los consumidores en materia de energía, como instalar paneles solares en los tejados o baterías, ayudan a formar una red cada vez más descentralizada a nivel mundial.
    Distribución de la generación de electricidad por tecnología y tamaño (potencia) en el año 2020 Distribución de la generación de electricidad por tecnología y tamaño (potencia) en el año 2050
     
    El consumidor, gracias a tecnologías de carácter disruptivo como la solar o las baterías, va a tener un importante papel en el sistema eléctrico del futuro. El futuro sistema eléctrico ya no será centralizado, oligopólico, contaminante y analógico. Será un sistema eléctrico descentralizado, descarbonizado, socializado y digitalizado.

 

  1. Las baterías, las centrales de gas y la demanda dinámica ayudan a que el viento y la energía solar alcancen una penetración superior al 80% en algunos mercados.
    Mix de generación semanal en verano en España en el año 2020.

    Mix de generación semanal en verano en España en el año 2050.

    La generación base proveniente de nuclear y carbón desaparecerá. El gas y las baterías jugarán un papel esencial para casar oferta y demanda (generación y consumo), debido a la intermitencia de la energía eólica y solar. La energía solar sobrante será almacenada para su consumo por la noche.

 

  1. El consumo de carbón sigue creciendo en Asia, pero cae en el resto del mundo y alcanzará su punto máximo mundial en 2026.

    Las economías emergentes seguirán utilizando carbón, como recurso energético barato y local, para continuar con su senda de crecimiento económico. Pero en los países más desarrollados el carbón está ya en decadencia.

 

  1. La energía eléctrica proveniente de gas crecerá sólo un 0,6% anual hasta 2050, pero será necesario como respaldo y para dar flexibilidad al sistema en la mayoría de los mercados.
    Sobre todo, crecerán las centrales de gas denominadas “peakers”, que se utilizan para dar una respuesta rápida ante picos de demanda.

 

  1. Transformar la calefacción y el transporte en eléctricos reduce las emisiones. El reto es la magnitud.

    Como hemos comentado antes, la economía tiende a electrificarse, no sólo para ayudar a reducir las emisiones, sino porque terminará siendo más barato generar calor o movimiento con electricidad que con los sistemas actuales. Sobre todo movimiento, pues pasar de energía eléctrica a cinética tiene un rendimiento mucho mayor que de calorífica a cinética.

 

  1. Para obtener una economía electrificada, por debajo de la senda de incremento de temperatura global de 2º (Acuerdo de París), será necesario desarrollar tecnologías limpias que sean gestionables y económicamente competitivas a bajos niveles de factor de planta y/o tecnología que pueda capturar y secuestrar emisiones a gran escala.

    No solo será suficiente con instalaciones renovables, sino que las baterías u otras nuevas tecnologías serán necesarias en las próximas décadas. Además, las tecnologías de captura y secuestro de carbono deberán desarrollarse tecnológicamente para poder ser utilizadas de forma fiable a gran escala.